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quarta-feira, 11 de agosto de 2010

A LEI DA REENCARNAÇÃO DESPERTA NO HOMEM UMA NOVA CONSCIENCIA PARA O SEU FUTURO!

João Cabral [jomcabral@brabec.com.br]

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MENSAGEM EM PORTUGUÊS-ESPAÑOL-ENGLISH

MENSAGEM DE DIVALDO/MARCO PRISCO-Português-English

LIVRO MISSIONÁRIOS DA LUZ-CEI-Español

SEMINÁRIO REENCARNAÇÃO E FELICIDADE-Português

I CONGRESSO JURÍDICO ESPIRITA DO ESTADO DE SÃO PAULO-Português

HÁ MUITAS MORADAS NA CASA DO PAI-Português-Anexo

CATEGORIA DOS MUNDOS NO LIVRO DOS ESPIRITOS-Português

FOTOS A REENCARNAÇÃO EXPLICA ESTAS VIDAS!-Português

WEBSITE GOTAS DE PAZ-Mensagens Diária-Português

DOS ELEMENTOS DO UNIVERSO-Elio Mollo-Português-Anexo

ISSO TAMBÉM PASSARÁ-Português

EL SOL DE LA ESPERANZA-Português-Español-Anexo

LA OVEJA PERDIDA-Español

Queridos(as). Amor e Luz, sempre

Novas Mensagens que renovam VIDAS.

Vejam os Textos e Anexos

Com votos de Paz para nós e a Terra, somos,

João Cabral-Presidente da ADE-SERGIPE

Em: 10.08.2010

Website: www.ade-sergipe.com.br

Aracaju-Sergipe-Brasil

Assessoria Internacional da ABRADE-Brasil

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Categoria de Mundo

Progresso Acadêmico

Classes Predominantes de Espíritos

Primitivo

Educação Infantil

7a classe:

Espíritos Neutros.

Provas e Expiações

Ensino Fundamental

6a, 7a, 8a e 9a classes: Espíritos Perturbadores, Neutros, Pseudo-sábios, Levianos e Impuros.

Regeneradores

Ensino Médio

4a e 5a classes:

Espíritos Sábios e Benévolos.

Ditosos ou Felizes

Curso Superior

2a e 3a classes:

Espíritos de Sabedoria e Superiores.

Celestes ou Divinos

Pós Graduação

1a classe:

Espíritos Puros.

RENATO COSTA (rsncosta@terra.com.br)

A TERRA ESTÁ NA CATEGORIA DOS MUNDO DE PROVAS E EXPIAÇÕES!

FOTOS DA INTERNET

A REENCARNAÇÃO EXPLICA  ESTAS  VIDAS!

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Foto de Maria de Nazaré-Linda!

ISSO TAMBÉM PASSARÁ

O médium mineiro
Francisco Cândido Xavier contou que, num de seus dias de profunda amargura, solicitou ao benfeitor espiritual que levasse o seu pedido de socorro à Maria de Nazaré, para que ela o consolasse, já que seus problemas eram graves.
Após alguns dias, o benfeitor retornou dizendo-se portador de um recado da mãe de Jesus.
Chico imediatamente pegou papel e lápis e colocou-se na posição de anotar: Pode falar, tomarei nota de cada palavra.
Emmanuel, benfeitor atencioso, lhe falou:
Anote aí, Chico. Maria me pediu para que trouxesse o seguinte recado:
"Isso também passará. Ponto final."

Chico tomou nota rapidamente e perguntou ao benfeitor: Só isso?
E ele respondeu: É, Chico.
A Mãe Santíssima pediu para lhe dizer que isso também passará.
Como
Chico Xavier, muitos de nós, quando visitados pela dor, gostaríamos de receber uma mensagem individual de consolo.
Pensando que fomos esquecidos pela Divindade, rogamos que nos seja concedida uma atenção especial por parte dos benfeitores espirituais.
Todavia, Deus tudo sabe e tudo vê. Nada acontece sem Seu consentimento, basta que depositemos confiança em Suas soberanas Leis.
Todas as coisas, na Terra, passam...
Os dias de dificuldades passarão...
Passarão também os dias de amargura e solidão...
As dores e as lágrimas passarão.
As frustrações que nos fazem chorar... um dia passarão.
A saudade do ser querido que se vai na mão da morte, passará.
Os dias de glórias e triunfos mundanos, em que nos julgamos maiores e melhores que os outros... igualmente passarão.
Essa vaidade interna que nos faz sentir como o centro do universo, um dia passará.

Dias de tristeza... Dias de felicidade... São lições necessárias que, na Terra, passam, deixando no Espírito imortal as experiências acumuladas.
Se hoje, para nós, é um desses dias repletos de amargura, paremos um instante.
Elevemos o pensamento e busquemos a voz suave da Mãe amorosa a nos dizer carinhosamente: Isso também passará...
E guardemos a certeza, pelas próprias dificuldades já superadas, que não há mal que dure para sempre
.
O planeta Terra, semelhante a enorme embarcação, às vezes parece que vai soçobrar diante da turbulência de gigantescas ondas.
São guerras, interesses mesquinhos, desvalores...
Mas isso também passará, porque Jesus está no leme dessa nau, e segue com o olhar sereno de quem guarda a certeza de que a agitação faz parte do roteiro evolutivo da Humanidade, e que um dia também passará.
Ele sabe que a Terra chegará a porto seguro porque essa é a sua destinação.
Assim, façamos a nossa parte o melhor que pudermos, sem esmorecimento.
E confiemos em Deus, aproveitando cada segundo, cada minuto, que agora, já não é mais o mesmo de quando iniciamos o programa e o de agora, também passará...

Redação do site Momento Espírita

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Espiritismo para niños

Autora: Célia Xavier de Camargo

La oveja perdida

Hace mucho tiempo vivía en Palestina, tierra donde Jesús nació, un pastor que poseía cien ovejas.

Ese hombre era muy bueno y cuidaba siempre con cuidado de sus ovejitas, dándoles agua fresca y limpia y llevándolas a pastar a campos verdes y soleados.

A las ovejitas les gustaba mucho su pastor, pues él era siempre cariñoso y amable con ellas.

Cierto día una ovejita decidió huir de casa. Estaba cansada de ver siempre las mismas caras y el mismo pasto. Deseaba conocer el mundo, ver otros lugares, otras personas y no tener que obedecer a nadie. ¿Quién sabe si además de aquellos campos donde vivía encontraría pastos mejores y más ricos?

¿Saben lo que ella hizo? Después que volvieron para casa y la noche cayó sobre la Tierra, esperó que todo el rebaño adormeciera y huyó sin hacer ruido. No quería despertar a su dueño ni a sus hermanitas.

No pensó que podría encontrar peligros en una noche oscura y por caminos desconocidos. No pensó siquiera que podría encontrar algún lobo malvado y hambriento en el camino. No. Ella quería ser libre, correr por los campos, comer cuando tuviera gana, no tener que obedecer órdenes y no tener a nadie vigilando sus pasos. ¡Pobrecita!

Al día siguiente, el pastor, que le gustaba mucho sus ovejas y tenía cuidado con ellas, notó la falta de la ovejita. En el aprisco, lugar donde quedan las ovejas, él contó, contó y contó... ¡Pero sólo había noventa y nueve ovejas!

¿Saben lo que él hizo? Muy triste y preocupado, dejó las noventa y nueve ovejas con seguridad y partió en busca de la ovejita huída.

Anduvo, anduvo, anduvo... ¡Buscó por todos los lugares donde sabía que a ella le gustaba esconderse, pero nada! Anduvo por los campos, por los montes, en el margen de los riachos, pero no consiguió hallarla.

¡Cuando ya estaba cansado de tanto buscar, acabó por encontrarla!

¡Se sintió muy feliz! Ciertamente, ella había resbalado en las piedras y había caído en un agujero, en medio de un espinar. Estaba toda golpeada, cansada de tanto berrear y pedir ayuda. La pobrecita estaba sufriendo bastante; sentía frío, hambre y sed.

Se sintió muy contenta cuando vio a su buen pastor que venía a salvarla. Estaba bastante arrepentida de haber huido de casa

El pastor, con mucho cariño, le dio agua, la curó de sus heridas y después, con cuidado, la cogió en los brazos amorosos y la llevó para la casa muy feliz de la vida.

Al llegar a casa, lleno de alegría, llamó a sus vecinos y amigos, diciéndoles:

— ¡Vean! ¡Encontré a mi ovejita perdida! Alégrense conmigo.

Y la ovejita, también feliz por estar de vuelta a casa y segura, nunca más pensó en huir. ¡Al final, nuestro hogar es el mejor lugar para vivir!

Esta parábola fue contada por Jesús para mostrarnos la bondad de Dios, nuestro Padre.

El pastor es Jesús, que tiene tantos cuidados para con nosotros, que somos sus ovejitas.

Lejos del amparo de Jesús, nosotros sólo encontraremos sufrimientos, peligros y miseria.

Como la ovejita de la parábola, también nosotros, muchas veces, deseamos huir de casa, de nuestras obligaciones, de los cuidados del papá y de la mamá, que nos llaman la atención cuando hacemos algo equivocado. Pero... todo lo que hacen es por nuestro bienestar.

La parábola nos muestra que siempre encontraremos amparo y asistencia en Jesús. No importa lo que hayamos hecho, siempre podremos arrepentirnos, volver atrás en nuestras decisiones, y seremos muy bien recibidos, como la ovejita huída.

Y si así actuáramos, daremos mucha alegría a todos aquellos que nos aman, familiares, amigos, nuestros ángeles de la guarda — que son Espíritus muy elevados que velan por nosotros —, y también para Jesús, que es nuestro amigo de corazón.

(La adaptación de la Parábola de la Oveja Perdida, de Mateo, 18:12 a 14, y Lucas, 15: 3 a 7.)

Tia Célia

Mensaje del Grupo el Amor en Acción-España