Seguidores

quarta-feira, 6 de abril de 2011

Espiritismo para crianças

Espiritismo para niños

Célia Xavier de Camargo

Edição 117 – 26 de julho de 2009

Edición 117 – 26 de julio del 2009

Buscando solução

Buscando solución

O pequeno Gabriel, de sete anos apenas, andava muito triste.

El pequeño Gabriel, de sólo siete años, andaba muy triste.

O ambiente da sua casa, que sempre fora cheio de paz, amor e alegria, já não era o mesmo.

El ambiente de su casa, que siempre estuvo lleno de paz, amor y alegría, ya no era el mismo.

Desde algum tempo, percebia que seus pais brigavam muito. Mal se falavam e, quando isso acontecia, era para discutir.

Desde algún tiempo notaba que sus padres peleaban mucho. Apenas se hablaban y, cuando eso ocurría, era para discutir.

Gabriel e seus irmãos, Clarinha e Vinícius, pouco mais velhos do que ele, ficavam quietinhos no quarto, com o coração apertado de preocupação, sem saber o que fazer para ajudar.

Gabriel y sus hermanos, Clarita y Vinícius, poco más mayores que él, se quedaban quietecitos en el cuarto, con el corazón apretado de preocupación, sin saber lo que hacer para ayudar.

Um dia, os pais brigaram tanto que o pai saiu de casa batendo a porta com estrondo, e a mãe ficou chorando muito em seu quarto.

Un día, los padres peleaban tanto que el padre salió de casa golpeando la puerta con estruendo, y la madre se quedo llorando mucho en su habitación.

Gabriel não conseguia pensar em nada mais. Não estudava, não brincava, não conseguia fazer seus deveres e estava indo mal na escola.

Gabriel no conseguía pensar en nada más. No estudiaba, no jugueteaba, no conseguía hacer sus deberes y estaba yendo mal en la escuela.

Há dois dias eles tinham brigado e o pai ainda não voltara para casa. Sua mãe parecia uma sombra, sempre de olhos inchados de tanto chorar.

Hacía dos días ellos habían peleado y el padre aún no hube vuelto para casa. Su madre parecía una sombra, siempre con los ojos hinchados de tanto llorar.

— Mamãe, o papai não vai voltar? — perguntou, preocupado com a situação.

- Mamá, ¿papá no va a volver? – preguntó, preocupado con la situación.

A mãezinha abraçou-o com carinho e sorriu, afirmando:

La madrecita lo abrazó con cariño y sonrió, afirmando:

— Claro que vai, meu filho. Ele está muito ocupado com o trabalho, por isso não tem vindo para casa. Não se preocupe. Tudo vai bem.

— Claro que sí, hijo mío. Él está muy ocupado con el trabajo, por eso no ha venido para casa. No te preocupes. Todo va bien.

Mas Gabriel sabia que nada ia bem. E ele pensava: “O que será de nós se papai não voltar? Como ficará nossa vida? Será que ele não gosta mais de nós?”

Pero Gabriel sabía que nada iba bien. Y él pensaba: “¿Qué será de nosotros si papá no vuelve? ¿Como quedará nuestra vida? ¿Será que a él no le gustamos más?”

Mas não encontrava resposta para essas perguntas. Porém, ele sabia que precisava fazer alguma coisa.

Pero no encontraba respuesta para esas preguntas. Sin embargo, él sabía que necesitaba hacer alguna cosa.

Lembrou-se de que sua mãe costumava dizer que Deus sempre tinha uma resposta para nos dar diante dos sofrimentos, e que se a buscássemos nas palavras de Jesus, encontraríamos o socorro desejado.

Se acordó de que su madre acostumbraba a decir que Dios siempre tenía una respuesta para darnos delante de los sufrimientos, y que si a buscáramos en las palabras de Jesús, encontraríamos el socorro deseado.

Então Gabriel pegou o Evangelho, abriu numa página qualquer, certo de que Jesus certamente o ajudaria mostrando o caminho. De olhos fechados, colocou o dedinho num local da página. Seus olhos fixaram-se na frase onde colocara o dedo, e leu: “Quem pede, recebe; quem procura, acha; e a quem bate à porta, ela se abrirá.”

Entonces Gabriel cogió el Evangelio, abrió una página cualquiera, seguro de que Jesús ciertamente lo ayudaría mostrando el camino. A ciegas, colocó el dedito en un lugar de la página. Sus ojos se fijaron en la frase donde había colocado el dedo, y leyó: “Quién pide, recibe; quién busca, halla; y a quien toca a la puerta, ella se abrirá.”

De olhos arregalados, leu a frase várias vezes. Sim! Mamãe tinha razão! Jesus tinha lhe mandado a resposta. Entendeu que teria que orar pedindo o que desejava, e que encontraria um meio de resolver a situação dos pais.

Con los ojos muy abiertos, leyó la frase varias veces. ¡Sí! ¡Mamá tenía razón! Jesús le había mandado la respuesta. Entendió que tendría que orar pidiendo lo que deseaba, y que encontraría un medio de resolver la situación de los padres.

Gabriel começou a orar, pedindo a Deus que não permitisse que sua família fosse destruída.

Gabriel comenzó a orar, pidiendo a Dios que no permitiese que su familia fuese destruida.

Todas as vezes que se lembrava do problema, ele repetia a oração.

Todas las veces que se acordaba del problema, él repetía la oración.

Aquela noite ele conseguiu dormir mais tranquilo.

Aquella noche él consiguió dormir más tranquilo.

De manhãzinha, acordou com uma “ideia luminosa” na cabeça. Pegou lápis e uma folha de caderno e escreveu um bilhete para o papai, nestes termos:

Por la mañana temprano, despertó con una “idea luminosa” en la cabeza. Cogió lápiz y una hoja de cuaderno y escribió un pasaje para el papá, en estos términos:

“Querido Carlos, eu amo você. Precisamos conversar. Eu espero você naquele restaurante que a gente sempre vai, às oito horas da noite. Um beijo, Fernanda.”

“Querido Carlos, yo te amo. Necesitamos hablar. Yo te espero en aquel restaurante que la gente siempre va, a las ocho horas de la noche. Un beso, Fernanda.”

Escreveu outro bilhete igualzinho, só trocando os nomes, como se fosse o papai convidando a mamãe para um encontro. Olhou os bilhetes, contente com ele mesmo. Depois, todo alegre, deixou o bilhete para a mãe na porta da rua, para que ela o encontrasse ao abri-la.

Escribió otra nota igualita, sólo intercambiando los nombres, como se fuera el papá invitando a la mamá para un encuentro. Miró las notas, contento con él mismo. Después, todo alegre, dejó la nota para la madre en la puerta de la calle, para que ella lo encontrara al abrirla.

Arrumou-se para ir à escola e, quando foi tomar café, notou que a mãe já estava mais animada.

Se arregló para ir a la escuela y, cuando fue a tomar café, notó que la madre ya estaba más animada.

Na saída da escola, passou no prédio onde seu pai trabalhava, que era bem pertinho, e deixou o bilhete com o porteiro para lhe entregar. Em seguida, pôs-se a orar para seu plano dar certo.

En la salida de la escuela, pasó por el edificio donde su padre trabajaba, que era bien cerca, y dejó la nota al portero para entregarsela. Enseguida, se puso a orar para que su plan fuese bien.

De tarde, sua mãe avisou aos filhos que iria sair um pouco à noite. Depois, foi ao salão se arrumar.

Por la tarde, su madre avisó a los hijos que iba a salir un poco por la noche, fue al salón a arreglarse.

Gabriel não tinha contado nada aos irmãos, que estranharam o comportamento da mãe. Ande será que ela iria?

Gabriel no había contado nada a los hermanos, que extrañaron el comportamiento de la madre. ¿Dónde será que va ella?

De noite, a mãe apareceu na sala, já toda arrumada e perfumada, avisando:

Por la noche, la madre apareció en la sala, ya toda arreglada y perfumada, avisando:

— Não vou demorar. Tranquem bem a porta e não saiam de casa.

- No voy a tardar. Cerrar bien la puerta y no salgáis de casa.

Mais tarde, quando voltou, os irmãos tiveram uma grande surpresa: o pai a acompanhava.

Más tarde, cuando volvió, los hermanos tuvieron una gran sorpresa: el papá la acompañaba.

Carlos abraçou os filhos, com muito amor. Após matarem a saudade, o pai disse às crianças:

Carlos abrazó a los hijos, con mucho amor. Después de matar la nostalgia, el padre dijo a los niños:

— Meus filhos, hoje eu percebi o mal que estava causando a vocês. Eu e a mãe de vocês conversamos e resolvemos nunca mais brigar. Procuraremos acertar nossas diferenças, daqui em diante, dialogando em paz. Hoje compreendemos que, se existe amor, não há o que não se possa resolver.

— Mis hijos, hoy yo noté el mal que os estaba causando a vosotros. Mamá y yo hablamos de vosotros y decidimos nunca más pelear. Buscaremos acertar nuestras diferencias, de aquí en delante, dialogando en paz. Hoy comprendemos que, si existe amor, no hay nada que no se pueda resolver.

Parou de falar, enxugou uma lágrima, e prosseguiu:

Paró de hablar, enjugó una lágrima y prosiguió:

— E isso nós conseguimos graças ao Gabriel, que encontrou a maneira certa de nos aproximar de novo.

- Y eso nosotros lo conseguimos gracias a Gabriel, que encontró la manera segura de aproximarnos de nuevo.

E contou, diante de Clarinha e Vinícius, que ouviram surpresos o que o filho tinha feito.

Y contó delante de Clarita y Vinícius, que oyeron sorprendidos lo que el hijo había hecho.

Muito admirado, Gabriel perguntou:

Muy admirado, Gabriel preguntó:

— Mas como vocês descobriram que fui eu?

- ¿Pero como vosotros descubristeis que fui yo?

Todos riram, quando os pais mostraram os bilhetes que tinham recebido.

Todos rieron cuando los padres mostraron las notas que habían recibido.

Aquela letrinha, a mesma nos dois bilhetes, e tão conhecida, só podia ser a do Gabriel!

Aquella letrita, la misma en las dos notas, y tan conocida, ¡sólo podía ser de Gabriel!

O garoto ficou encabulado por ter sido descoberto. E o pai, desarranjando-lhe os cabelos, disse emocionado:

El niño estaba avergonzado por haber sido descubierto. Y el padre, desordenándole los cabellos, dijo emocionado:

— Todos nós temos a agradecer ao nosso querido Gabriel, que soube resolver a situação que eu e sua mãe criamos.

- Todos nosotros tenemos que agradecer a nuestro Gabriel, que supo resolver la situación.

Gabriel sorriu, satisfeito e aliviado, e contou:

Gabriel sonrió, satisfecho y aliviado, y contó:

— Agradeçam a Jesus. Foi ele que me mostrou o caminho!

- Agradézcanlo a Jesús. ¡Fue él quien me mostró el camino!

Tia Célia

Mensaje traducido por el Grupo el Amor en Acción-España

Nenhum comentário:

Postar um comentário

ADICIONE SEU COMENTÁRIO AQUI